Cafecito
Cafecito tiene poco menos de un año y es un perro grande, juguetón y lleno de energía. Llegó al refugio junto a sus dos hermanitos después de ser abandonados en una carretera. Los tres enfermaron de moquillo y, a pesar de todos los cuidados, Cafecito fue el único que logró sobrevivir. La enfermedad le dejó un pequeño tic en la boca que todavía conserva y que ha provocado desgaste en algunos de sus dientes.
Es un perro amigable, curioso y muy cariñoso. Le encanta correr, explorar, ensuciarse jugando y, sobre todo, recibir atención. Cuando se emociona puede ser un poco intenso y todavía está aprendiendo a medir su fuerza y su tamaño, especialmente cuando juega con otros perros.
Le gusta convivir con sus amigos y, una vez que toma confianza, disfruta muchísimo jugar con ellos. Con perros nuevos puede necesitar un poco de tiempo y supervisión, ya que a veces juega de manera brusca.
Cafecito busca una familia con espacio para explorar y jugar, pero también con muchas ganas de recibir sus enormes muestras de cariño.






