Pinta
Pinta tiene poco menos de un año y ha recorrido un largo camino para aprender a confiar. La conocimos cuando era apenas una cachorra, viviendo en un basurero, desnutrida y con la piel muy lastimada. Tenía tanto miedo de las personas que corría cada vez que intentábamos acercarnos. Con mucho tiempo y paciencia comenzó a convivir con otros perros, hasta sentirse parte de la manada.
Hoy Pinta es una perrita tranquila, tímida y juguetona cuando se siente segura. Con las personas todavía necesita tiempo para confiar: disfruta acercarse por momentos y recibir caricias, pero también busca sus espacios tranquilos donde pueda sentirse protegida. Con otros perros se siente mucho más cómoda y disfruta jugar con ellos.
Pinta necesita una familia paciente y comprensiva que entienda su historia y esté dispuesta a acompañarla mientras continúa aprendiendo que las personas también pueden ser una fuente de seguridad. No es una perrita que entregue su confianza inmediatamente, pero cuando empieza a sentirse segura, también sabe acercarse, emocionarse al verte y demostrarte su cariño.



